Macri. buena lectura porqué es tan pobre su gestión…

Posted on 20 abril 2012

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El problema del macrismo

Recuerdo que cuando el macrismo ganó sus elecciones en la Ciudad en 2007 no me cansaba de decir esto: “estamos al horno, estos van a hacer un buen gobierno”. Los compañeros me miraban feo, porque sospechaban que –al igual que por lo menos la mitad de los punteros peronistas de Capital Federal- era un modo de buscar una acercamiento con Ritondo o con el Colorado Santilli. Pero no: yo sospechaba que iban a hacer un gobierno de mierda, pero un gran gobierno de mierda.

 

Y que era para mí humildísima forma de ver (este es un guiño de reconocimiento para mi ex amigo Lucas Carrasco) hacer “un buen gobierno”? Bueno, digamos que una administración que tomara medidas ideológicas que no fuera de mi agrado, pero que las instrumentara con decisión, eficacia y eficiencia. Por ejemplo: imaginaba, en mi prospectiva, que a esta altura en la Villa 31 iba a haber un gran desarrollo inmobiliario, con mega torres onda Puerto Madero y la “puesta en valor” de esas tierras de por sí carísimas. Imaginaba que la ciudad se iba a endeudar groseramente en el exterior, a tasas altísimas cosa de generar un negoción para los intermediarios, pero que con esos créditos que luego iban a tener que pagar mis nietos iban a, de verdad, construir 10 kilómetros de subtes por año.

 

La cuestión es que me equivoqué feo.  Y el gobierno de Mauricio Macri resultó ser por demás instrascendente, timorato, gris y, atajensé, conservador. Diganmé una sola acción u obra de gobierno que haya realizado y que cambie de raíz la estructura urbana, o edilicia, o productiva, o social, o algo. Nada. Cero. Ninguna. Seguro que muchos pensaron en las bicisendas, pero bueno, más allá de que personalmente las banco, digamos que parece más bien poco para alguien que se supone viene a demostrarnos que con “capacidad de gestión y espíritu empresarial competitivo” se pueden lograr grandes cosas.

 

Para colmo, creo notar que la impronta que derrama desde lo más alto el propio Mauricio va pregnando en toda la estructura de su administración. Porque si hay algo que resulta evidente es que a Macri le importa de verdad tres carajos ser Jefe de Gobierno. Su casi nula dedicación se torna evidente a la hora de sacar las cuentas de la cantidad de días que pasa de vacaciones por año. Mauricio se aburre de los expedientes, de los proyectos de ley, de las reuniones políticas, de pasar horas en un despacho tra-ba-jan-do. Y la verdad es que si te gusta la política es porque te gusta el poder. Y si te gusta el poder lo tenés que ejercer. Y para ejercerlo hay que laburar o delegar. Entonces Mauricio delega. Delega en Larreta y en los ministros. Y él se va de joda. Pero hete aquí que por abajo se van contagiando de la actitud paja y se empiezan a copiar. Y sólo zafan los que, uy, tienen, en serio, vocación política. Esa que es tan ajena a Mauricio como el haber pasado alguna vez una necesidad.

Quiere decir esto que tambalea el futuro político de Macri? Para nada, al menos no en la Ciudad. Una ciudad que tiene –merced a su riqueza- un inmenso porcentaje de sus habitantes para los cuales no es necesario en absoluto la labor de un estado municipal más allá de que pase el basurero. No necesitan escuelas públicas, ni hospitales públicos, ni políticas públicas de reparación o fomento, ni nada de eso. El porteño medio recurre a la acción estatal casi exclusivamente para que le garantice el “libre tránsito”. De ahí la preocupación del macrismo –que sí tiene claro su clientela- en dar una batalla “conceptual” contra los cortes de calles. Salvo que sea por el TC2000, claro.

Ahora bien: más allá de publicidades y movidas marketineras, lo ofrecido por el macrismo es escasísimo si de verdad piensan proyectarse como alternativa política de carácter nacional. Y eso sigue siendo evidente a pesar de la buena onda que le pongan los grandes medios. Gobernar un país es algo bastante más complejo que  salir en Hola o en Caras.

 

(Un paréntesis para criticar a la oposición a Macri: siguen haciendo eje en cuestiones de carácter ideológico, lo cual está bien, pero es insuficiente. Claro que está mal desfinanciar la escuela pública y hay que remarcarlo, pero la bala que de verdad le entra es decir que la ciudad es una mugre peor que antes. Que sigue estando fea salvo en Palermo, que no se cuida la estética, que las veredas esas de cemento son un asco de fuleras. Les garantizo que gran parte de “los vecinos” que hoy no le dan ni bola a la oposición empezarían a parar sus orejas).

 

El problema irresoluble que tiene el macrismo y los macristas es que el peor de ellos es su líder.

http://mendietaelrenegau.blogspot.com.ar/2012/04/el-problema-del-macrismo.html

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NDE: las fotos y el video no son de la nota sino son agregadas por el editor para ilustrar la misma.
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