La manzana. Uno de sus lados.

Posted on 7 octubre 2011

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Steve Jobs fue un hombre imperfecto

http://alt1040.com/

Steve Jobs no era el mejor jefe del mundo, aunque casi siempre lograba sus objetivos. Inspiraba a sus empleados con una extraña mezcla de sabiduría y autoritarismo. No era la persona más simpática del mundo y era famoso por exigir al máximo el máximo. Steve Jobs no era perfecto, tenía buenas y malas ideas. Fue muy exitoso y sintió el fracaso de ser despedido de su propia compañía, pocos años después de fundarla. Fue un emprendedor y un creador. Cambió nuestros hábitos y nos permitió ser más productivos, disfrutando de la esencia de la computación. En un mundo dominado por fríos ingenieros, puso el color adecuado, el diseño alegre, el orden minimalista y útil. La aburrida linea de comandos se transformó en una galaxia de posibilidades.

Robó ideas de otros, le robaron sus ideas, influyó en toda la industria, Bill Gates se hizo millonario jodiendolo varias veces, sus empleados lo amaron, sus empleados lo odiaron. Pero aun así, todos aquellos que tuvieron la oportunidad de estrechar su mano, lloran su partida. Es la despedida de uno de los hombres más influyentes en la historia de la computación, te guste lo que hizo o no, reconozcas su legado o no. Si enciendes un computador, de cualquier marca y sistema operativo, estas encendiendo los sueños de Jobs replicados hasta el infinito.

Steve Jobs fue un hombre imperfecto que buscaba la perfección en las letras, iconos, colores y diseños. Era un artista, un inventor y un caligrafista. Su forma de relacionarse con el mundo era por medio de ideas concretas. Dedicó toda su vida a transformar la vida de la humanidad. A Steve no lo movía el dinero, o las ganas de convertirse en la celebridad que al final fue; a este creador lo que le entusiasmaba era cambiar al mundo. Fabricar el mejor producto de hardware con el mejor software que podamos imaginar. Lo apasionaba el detalle, el tipo de letra, los colores adecuados.

Algo que siempre me ha parecido enormemente inspirador de Steve Jobs es su forma de regresar a la compañía que fundó, para dirigirla a un nivel que nadie podía predecir, ni los más aguerridos fans. Apple, con su regreso, despegó a niveles inimaginables. ¿Y que aprendimos de esto? que la cultura empresarial del mundo puede desechar a los mejores hombres, y que es trabajo de estos excluidos, luchar contra la maquina, el sistema, fundar empresas, retomar ideas, no dejarse vencer. Eso es lo que me enseñó Steve Jobs a mi: hay que luchar y emprender. Hay que dejar la tranquila comodidad y usar el poco tiempo que tenemos de vida, para construir y crear. No hay que permanecer indiferentes. Las cosas pueden ser de otra forma, y los cambios sólo se dan cuando trabajamos fuertemente en conseguirlos. Steve cambió el mundo, y nos enseñó que es posible cambiarlo. Y también aprendimos que no hay que ser perfecto para lograrlo.

Ni siquiera la enfermedad venció a Steve Jobs. Lo vimos luchando hasta el final, trabajando y soñando hasta sus últimos días. Y eso es lo que tenemos que hacer todos nosotros: soñar, crear y actuar en consecuencia, hasta que cerremos los ojos.

2001, Jobs presenta el iPod

Poco que decir con el tiempo ya pasado del producto que revolucionó el mercado de la música digital. La primera versión del reproductor de MP3 significó el paso de la compañía hacia nuevos frentes, en cierta forma el primer paso hacia el iPhone ya estaba dado.

2007, se presenta el iPhone

Momento cumbre en lo que hoy es Apple. La primera generación del iPhone aparecía un 9 de enero en otra de las keynote que serán recordadas por siempre. Las palabras de Jobs en ese momento hoy son una realidad:

Cada cierto tiempo llega un producto revolucionario que cambia absolutamente todo

2010, iPad

La última gran keynote que se le recordará a Steve Jobs. Lanzaba un producto del que muchos dudaron que triunfara. El tiempo y los números acabaron dándole la razón.

http://youtu.be/OBhYxj2SvRI

Gracias por todo, Steve

Aunque todos sabíamos que este día llegaría, no imaginamos que sería tan pronto. En palabras del mismo Steve Jobs «la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha logrado escapar». Y aquí estamos, a horas después de su muerte sintiéndonos tristes intentando racionalizar el sentimiento porque es una persona que la gran mayoría de nosotros no conocimos, tan lejana como cualquier otra celebridad.

«El fundador de Apple», «el fundador de Pixar», «aquel que cambió la industria de la música» o «quien nos hizo ver la computación de una forma diferente», frases y adjetivos que aplican a su figura, y sí, por medio de sus productos cambió varios de nuestros hábitos del día a día. Pero es más que eso, a muchos de nosotros nos cambió, literalmente, la vida.

En los inicios de 2005 yo me sentía cansado y desperdiciado, trabajando para una pequeña compañía mexicana que en teoría se dedicaba a dar consultoría a empresas de tecnología pero que en la realidad hacía instalaciones de sistemas operativos, antivirus y Office en una o dos notarías en la ciudad de México. Era un trabajo sumamente depresivo, repetitivo y decepcionante. Dicen que uno tiene que pasar por momentos sumamente duros para entender la importancia del crecimiento profesional y probablemente ese tiempo, para mi lo fue. Especialmente si tenía en cuenta que recientemente había salido de Noiselab apostando a un proyecto pequeño pero en teoría “prometedor” y que por otro lado escribía todos los días aquí en ALT1040 y me brindaba muchísima satisfacción.

En esas épocas el cheque mensual de publicidad superaba ampliamente el sueldo de esta pequeña empresa en la que trabajaba y por la que estaba apostando. Sabía que tenía que salir, sabía que tenía que buscar algo nuevo pero yo nunca había emprendido, nunca me había atrevido a fundar una compañía propia, nunca me había planteado seriamente dejar todo y vivir del dinero generado por algo que yo mismo crearía. Sonaba imposible, o al menos bastante inalcanzable, tenía apenas 26 años y nulos conocimientos sobre la administración de empresas. Por un lado llegué al punto en que me resultaba imposible levantarme de la cama para ir a trabajar del peso de la depresión que cargaba encima, pero por otro lado no entendía o encontraba la forma de “lanzarme al vacío”.

Pero un día llegaron las palabras de Steve Jobs durante aquel famoso discurso a los graduados de la Universidad de Stanford:

Su tiempo es limitado, no lo gastes viviendo la vida de otras persona. No se dejen atrapar por el dogma que implica vivir entre los resultados de los pensamientos y creencias de otros. No permitan que el ruido del pensamiento de otras personas ahogue su voz interior. Y lo más importante: tengan el coraje de seguir su corazón y su intuición. De algún modo estos ya saben lo que ustedes quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.

Palabras que me cambiaron por completo, que me hicieron entender que la gran mayoría de límites para hacer cosas son impuestos por nosotros mismos, que el 90% del trabajo para hacer lo que uno realmente quiere es tener la fuerza y sobre todo la valentía suficiente para hacerlo, y lo hice.

Seis años más tarde, aquí estoy, escribiéndole un texto dedicatorio a una de las personas responsables de cambiar mi vida, “arropado” por la compañía que fundé, Hipertextual, y que hoy me da tantas alegrías, que me ha enseñado tanto, que me ha hecho tener miles de experiencias increíbles y que acoje a un gran grupo de personas que ahora tienen un espacio para publicar sobre todo eso que los apasiona.

De Steve Jobs no aprendí acerca de cómo llevar una empresa, no me inspiré de sus modelos de negocio innovadores, del esfuerzo de sus dos compañías, Apple y Pixar, por hacer las cosas diferente. Su gran enseñanza está en la impresionante atención al detalle que tenía, de las ganas incontenibles de empujar el mundo hacia adelante, de mirar al futuro y sentirlo como el presente, de ser EL emprendedor por definición, incansable, inconmesurable, obsesionado con cambiar el mundo y hacerlo mejor.

Aunque estoy inevitablemente triste por su muerte, estoy sumamente feliz por todo lo que nos dejó. Me importa poquísimo no haberlo conocido, porque no es necesario. Tal vez en un evento sumamente irónico de la vida, hace falta su muerte para que una gran nueva generación de personas emprendedoras despierden y se decidan, de una vez por todas, a cambiar la realidad que vivimos y mejorarla.

Gracias Steve por todo lo que nos dejaste y por todo el legado que nos dejarás. Te recordaremos por siempre.

Las 10 citas y frases más célebres de Steve JobsPosted: 06 Oct 2011 05:29 AM PDT

Después de una lucha de más de 4 años contra el cáncer, hace unas horas Apple comunicaba el fallecimiento de Steve Jobs. Ante las triste noticia el mundo tecnológico se ha revolucionado y es que Jobs era mucho más que un empresario; fue un verdadero visionario que contribuyó notablemente a la evolución del sector de la tecnología, con todo lo que eso implica, y pasará a la historia no solamente por los productos que ideó sino también por sus grandes fases y citas las cuales han servido de verdadera inspiración a muchos.

Realizar una recopilación de las citas y frases más célebres de Steve Jobs, que es el objetivo de este post, no es nada fácil ya que prácticamente todas son famosas en una medida similar pero aún así finalmente me he aventurado y aquí está la recopilación. Por supuesto cualquier aportación en los comentarios será muy bienvenida.

  • En su mítico discurso de 2005 en la Universidad de StanfordRecordar que se va a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya están desnudos. No hay ninguna razón para no seguir su corazón. [..] Tu tiempo es limitado, no lo desperdicies viviendo la vida de otros.
  • Sacada de una entrevista de 1989 en Inc Magazine: No puedes preguntarle a los consumidores qué quieren y luego pretender dárselo. En el tiempo que has estado fabricándolo, ellos querrán una cosa nueva.
  • Contundente y acertada predicción realizada en 1996 en entrevista con WiredLa industria de las computadoras de escritorio está muerta. Prácticamente no hay innovación. Microsoft domina el mercado con muy poca innovación. Se acabó. Apple perdió. El mercado de las computadoras de escritorio ha entrado una época oscura y se mantendrá ahí por los próximos diez años o al menos por el resto de la década.
  • Con esta frase Jobs convenció a John Sculley para que dejara su puesto de presidente en Pepsi y se pasara a Apple:¿Quieres vender agua azucarada el resto de tu vida, o quieres hacer historia?.
  • Dicho en algún momento y lugar sin determinar: La innovación es lo que distingue a un líder de los demás.
  • Durante la épica keynote de 2010 de Steve Jobs este comentó entre muchas cosas: No hemos sido los primeros, pero seremos los mejores.
  • En 2003, coincidiendo con la presentación de la tercera generación del iPod, el New York Times plasmaba en un artículo sobre el gadget la siguiente frase de Jobs: El diseño no es solo la apariencia, el diseño es cómo funciona.
  • Dicho en algún momento y lugar sin determinar: Estoy tan orgulloso de lo que no hacemos como de lo que hacemos.
  • Otra sobre innovación publicada por Fortune el 9 de noviembre de 1998: La innovación no tiene nada que ver con cuantos dólares has invertido en I+D. Cuando Apple apareció con el Mac, IBM gastaba al menos 100 veces más en I+D. No es un tema de cantidades, sino de la gente que posees, cómo les guías y cuánto obtienes.
  • La más reciente y célebre principalmente por trataste de su despedida del mundo de la tecnología. Concretamente pertenece al comunicado de Jobs anunciando que dejaba Apple publicado el 24 de agosto de 2011: Siempre he dicho que si alguna vez llegaba el día en que ya no pudiese cumplir con mis funciones y expectativas como CEO de Apple, yo sería el primero en hacerlo saber. Por desgracia, ese día ha llegado.

Imagen: Charis Tsevis

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