Elecciones Primarias: que dijeron los candidatos el día después

Posted on 16 agosto 2011

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Cristina Kirchner ratificó el rumbo y puso límites al diálogo político

Consideró que la contundente victoria electoral del domingo fue “un triunfo de la gestión”. En una conferencia de prensa buscó dar señales de amplitud. Pero relativizó su convocatoria a la oposición del día anterior. “Los acuerdos se hacen en el Congreso”, dijo

Convocó a una conferencia de prensa después de 556 días desde la última vez que se expuso a preguntas. La presidenta Cristina Kirchner celebró así la contundente victoria que obtuvo en las elecciones primarias y calificó el resultado como “un triunfo de la gestión” de los ocho años de gobierno kirchnerista.

Con el nuevo tono moderado y conciliador que ensayó antes de las elecciones, la jefa del Estado anticipó, además, que habrá escasos actos de campaña y que hasta los comicios generales del 23 de octubre se concentrará en mostrar el día a día de la gestión.

“La sociedad votó una gestión de gobierno que viene desarrollándose desde el año 2003, con errores, con aciertos, con marchas y contramarchas. Es también un reconocimiento al trabajo y a la gestión”, se plantó Cristina ante la primera pregunta de las cinco que aceptó contestar, en una suerte de análisis de situación.

A pesar de que en la noche de su triunfo había reiterado varias veces la necesidad de hacer una convocatoria a todas las fuerzas políticas, y había pedido “unidad”, ayer acotó el diálogo al ámbito del Congreso y cerró la puerta a eventuales reuniones con los partidos políticos de la oposición.

Entre las pocas definiciones que dio, contó que no cambiará su estrategia de campaña. Después del 50 por ciento de los votos que obtuvo y la abismal diferencia con sus competidores, quedó claro que Cristina no hará grandes retoques. “Para mí no hay mejor campaña que trabajar, sobre todo cuando uno tiene responsabilidades institucionales. Eso es lo que la gente espera: trabajo, esfuerzo, y ése es el camino que vamos a seguir”, anticipó.

De buen humor, apelando a su histrionismo y a un nuevo libreto en el que sobresalieron las bromas, la Presidenta envió pocas señales sobre el futuro gobierno después de quedar a un paso de la reelección, gracias al 50 por ciento de los votos y la diferencia de casi 38 puntos respecto de sus competidores. Ni hablar del nuevo gabinete y menos de las próximas medidas que podría tomar.

La Presidenta decidió dar la conferencia anteanoche, apenas terminado su discurso en el búnker oficialista. La idea era que sólo ella acaparara la palabra pública del Gobierno con semejante caudal de votos cosechados. Rodeada de todo su gabinete en el Salón Sur de la Casa Rosada y ante más de 50 medios, Cristina Kirchner celebró la realización de las primarias y, sobre todo, la gran participación ciudadana, que alcanzó el récord histórico desde el retorno de la democracia, con el voto del 77,82 por ciento del padrón.

La Presidenta usó buena parte de su mensaje para analizar su victoria. “La gente valora la capacidad de respuesta que pueden tener sus dirigentes ante sus problemas, ante las crisis”, reflexionó, y retomó el pedido público que les hizo a sus seguidores. “Nadie es dueño del voto de nadie. Los ciudadanos no tienen propietarios. No hay que creérsela, esto es fundamental”, exigió.

Alfonsín: “No le demos al Gobierno todos los poderes”

Casi resignado, pide un esfuerzo para impulsar a sus diputados

 En las oficinas que fueron de su padre, el candidato radical analizó ayer el resultado de las primarias. Foto: Fabián Marelli

El candidato presidencial Ricardo Alfonsín (Udeso) reconoció que será muy difícil remontar la enorme cuesta que le impuso el oficialismo con el 50% de los votos que cosechó Cristina Kirchner en las elecciones primarias. Pero no se dará por vencido por una sola razón: quiere evitar que el Congreso quede otra vez en manos de la hegemonía oficialista.

“El objetivo principal de aquí a octubre es mejorar el desempeño de nuestro partido y sumar más legisladores nacionales para evitar que el Gobierno haga lo que quiera”, afirmó, en diálogo con LA NACION.

-¿Cómo lee el resultado?

-Nos sorprende la cantidad de votos y la diferencia que sacó el oficialismo. Creíamos que era menor. La contracara de esto es lo que sacamos nosotros…

-¿Lo sorprendió que el radicalismo tuviera tan pocos votos?

-Bueno, en realidad de toda la oposición. Somos segundos. Qué queda para los otros si nosotros sacamos poco? Algunos esperaban que saliéramos terceros. Pero sí, yo creía que íbamos a sacar más votos. Tenemos que repasar, revisar y corregir un montón de cosas para ver si podemos revertir la situación. Además, se eligen miembros del Congreso y necesitamos equilibrar el poder para que no puedan hacer lo que quieran.

-¿Qué ejes abordaría en la campaña para acortar diferencia?

-Insistir en lo mismo. Dije siempre que había una porción del electorado que no estaban enamorada de las propuestas del Gobierno, pero tenía temor al cambio. Tenía fresco el 2001. Ese drama está presente en la memoria colectiva. Las condiciones de gobernabilidad de la oposición le generaban dudas a la gente. No supimos construir esperanzas. No hemos sido capaces, pero faltan 70 días.

-¿Cree todavía que pueden llegar a la segunda vuelta?

-Voy a seguir trabajando para eso. Sé que es muy difícil. Uno nunca debe renunciar a lo que cree que es mejor para el país.

-¿No fracasó en parte la estructura radical, en cuanto al aporte que hizo en esta elección?

-No, no, no. En todo caso, los que tenemos que hacer que funcionen las estructuras somos los candidatos. Ya no existe un electorado cautivo.

-¿No cree que el electorado le pasó factura por el acuerdo con Francisco de Narváez?

-No creo. No hubo tanto corte y diferencia con respecto a los votos de él. Una alianza con el peronismo tiene la lógica de sobrepasar al oficialismo en Buenos Aires. Hice lo que muchos me pedían en el partido. No me arrepiento. No soy resultadista.

-¿La alianza con De Narváez sigue intacta, entonces?

-Sí, absolutamente.

-¿Es factible algún acuerdo con otras fuerzas, como la Coalición o el Frente Progresista?

-No creo. Nadie va a desistir. Cualquier candidato tiene que proteger candidaturas que están por debajo de las de presidente.

-Hablaba del riesgo de la hegemonía kirchnerista en el Congreso, ¿ve factible un acuerdo parlamentario con otras fuerzas?

-Después se verá. Pero es importante recordar que en octubre se eligen representantes para un poder del Estado. ¡No le demos todos los poderes al Gobierno! Es necesario que haya equilibrio.

-¿Está pensando en presentar un gabinete?

-Sí, la sociedad tiene miedo al cambio y hay que darle certeza. Con el radicalismo existe una duda especial y con mi persona, por no haber sido intendente o gobernador, también. Pero lo que se necesita para ser un buen presidente no se adquiere con la gestión, se tiene o no se tiene.

AUTOCRÍTICA

  • Comunicación. Admite que no supo mitigar el miedo al cambio en los sectores que querrían un gobierno distinto.

  • Experiencia personal. Considera que debe llevar confianza a los que lo cuestionan por falta de experiencia de gestión.

EL FUTURO

  • La mira en el Congreso. Cree que es fundamental dar la pelea y sumar votos en octubre para que el Gobierno no tenga mayoría parlamentaria.

Binner asegura que el Frente Amplio llegó para quedarse

“Haber alcanzado los dos dígitos fue una proeza”, dijo el gobernador santafecino

Por Gustavo Ybarra  | LA NACION

Si Cristina Kirchner está feliz, el candidato presidencial del Frente Amplio Progresista, el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, está conforme. “Haber alcanzado los dos dígitos es una proeza, por el poco tiempo de campaña”, afirmó entusiasmado.

Más aún, el socialista aseguró que el FAP llegó a la política para quedarse: “Este es un proyecto a largo plazo”, dijo. “Nunca pusimos cupo ni lo vamos a poner”, agregó, abriendo las puertas del espacio.

En una entrevista con LA NACION, Binner explicó la victoria kirchnerista en la “bonanza económica” del país, y si bien se negó a calificar de decidida la compulsa presidencial, admitió que los números muestran “una gran tendencia”.

-¿Cómo evalúa la elección del Frente Amplio?

-Estoy conforme porque estamos ocupando un espacio no cubierto en el progresismo con una fuerza que se compone de distintas realidades pero con un motivo común: ser una alternativa distinta para la Argentina. Más allá de los votos que saquemos, vamos por más.

-¿A qué atribuye el voto masivo que obtuvo la Presidenta?

-Creo que, salvo en Catamarca, cuando se vota en momentos de bonanza económica se da un voto siempre para el oficialismo.

-¿La elección de octubre ya está decidida?

-No sé si hablar de decidida, pero creo que hay una gran tendencia.

-¿Cómo se mantiene una candidatura en este escenario?

-Nosotros vamos a seguir como siempre. Creemos que a este espacio hay que fortificarlo.

-Pero el Gobierno también dice ser progresista.

-Pero nosotros no sólo usamos la palabra progresista sino que, además, la llenamos de contenido.

-¿Le dolió no haber ganado en su provincia?

-Dolor no es la palabra… Son las generales de la ley. Además, no perdimos por escándalo sino por unos pocos puntos.

-En Buenos Aires esperaban una mejor elección…

-Se dio el caso de otras regiones. La gente se referenció mucho en los intendentes de su zona, y eso benefició a Scioli.

-¿Qué cree que debe mejorar el FAP de cara a octubre?

-Nosotros estamos muy conformes, porque esperábamos menos. Llegar a los dos dígitos era toda una proeza, sobre todo por el poco tiempo de campaña. Entonces, las posibilidades de crecer del Frente Amplio son muy grandes, y hay un interés real de construir algo distinto.

-¿Lamenta haber llegado a esta elección separado de Carrió y la UCR, o ellos no forman parte de un espacio progresista?

-Acá no pusimos cupo de ingreso ni lo vamos a poner. Tiene que haber algo que nos una, y eso es el programa.

-¿Hay intención de dialogar con esas fuerzas para octubre?

-Nosotros vamos a seguir consolidando el Frente Amplio, pero si hay otra incorporación, bienvenida sea. No vamos a cerrar la puerta de acá a octubre ni después de octubre tampoco. Como todo proyecto que tiene su fortaleza en querer construir un país mejor, éste es un proyecto a largo plazo.

AUTOCRÍTICA

  • Campaña corta. El poco tiempo que tuvo el FAP, cinco semanas, para instalar a sus candidatos.

  • Discurso claro. “Nos faltó traducir mejor nuestro mensaje” reconoció Binner.

EL FUTURO

  • Constituir el espacio. Binner quiere instalar al FAP como el verdadero espacio progresista.

  • Puertas abiertas. “Nunca pusimos ni vamos a poner cupo”, convocó el candidato.

Carrió asumió la derrota y prometió “un rol secundario”

Afirmó que no se retirará de la política y que en octubre apoyará a los candidatos de su partido

Por Jaime Rosemberg  | LA NACION

Las diputadas Elsa Quiroz y Elisa Carca murmuraban, muy serias, desde la primera fila, mientras Adrián Pérez miraba hacia adelante con una mezcla de sorpresa y desencanto. A un costado, la legisladora bonaerense Maricel Etchecoin apenas podía contener las lágrimas. ” La derrota me pertenece “, sentenció Elisa Carrió en el colmado salón de conferencias del Instituto Hannah Arendt, el día después de la peor elección nacional de su carrera política.

Filosa y autocrítica, la líder de la Coalición Cívica asumió la decepcionante actuación de anteayer, en la que la fórmula presidencial compartida con Pérez apenas alcanzó el 3,24% de los votos. Emocionada de a ratos, pero firme, pronosticó que de ahora en más jugará “un rol secundario” luego de 18 años de sobreexposición pública, y que su tarea será “acompañar a los candidatos a diputados y senadores para que lleguen al Congreso y la gente tenga quien la defienda”.

“En lo político me siento triste, pero en lo personal estoy tan bien que sólo Dios sabe”, afirmó Carrió, totalmente vestida de negro. “He sido la razón de la derrota, como fui la razón de muchas victorias”, continuó. Pareció la respuesta a distintos cuestionamientos internos de dirigentes que le reclamaron mantener un perfil menos combativo en el último tramo de campaña. “La intransigencia no suma votos (…) esta fuerza nació para quedarse y gobernar el país, aunque yo no esté”, afirmó, misteriosa.

De inmediato, Carrió desmintió tener pensado retirarse de la política y afirmó que “se sostiene la candidatura presidencial, pero el que quiera cortar boleta que lo haga”, en defensa de sus listas de legisladores.

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