“La muerte me tiene re-zarpado”

Posted on 4 mayo 2011

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El recientemente creado Ministerio de Seguridad puso en marcha el Operativo Centinela.

6000 gendarmes fueron distribuidos en las zonas más “peligrosas” del conurbano bonaerense, con la intención de controlar el delito.

Hay dos casos testigos. Fuerte Apache y La Cava son patrullados desde hace ocho años por los vigilantes de fronteras.

Un músico criado en los monoblocks de Ciudadela intenta trasmitir las complejas sensaciones de quienes viven entre el confinamiento y la militarización.por el colectivo

¿Todo piola?

El “Ejército de los Andes” (nombre original del barrio) fue creado en los años setenta, con la misma intención de quienes diseñaron los guetos urbanos de Norteamérica: apilar a la gente negra. La comparación no es antojadiza. La parte más peligrosa del Bronx neoyorquino fue bautizada por la prensa yanqui como Fort Apache, en honor a un enclave militar que existió hacia finales del siglo XIX. Allí las tropas coloniales arrinconaron la última expresión de resistencia de los indios de Arizona, precisamente los miembros de la tribu Apache. Pero hoy como hace doscientos años, hay quienes siguen rechazando la cultura “civilizadora” blanca.En el Fuerte Apache local hay dos fenó-menos particulares. Desde el año 2002 el control pasó abruptamente de manos de los chorros a la Gendarmería. Paralelamente, un género musical que también tiene su origen en los suburbios negros de Estados Unidos, se desparramó por el barrio como un verdadero movimiento expresivo. Aquí la posta la lleva F.A!, grupo de rap considerado un referente ético y cultural para la nueva generación que está dando sus primeros pasos en la calle.

Armas para el pueblo¿Todo Piola? (TP): ¿Cuáles son las contras de tener la Gendarmería en el barrio?Esteban Rodríguez (F.A!): La contra es que cuando los gendarmes se retoban, se retoban y nos vemos. No es como cuando la yuta viene, que tiran tres puteadas y se van.

TP: ¿Mató alguien Gendarmería acá adentro?F.A!: Sí, a un pibe del nudo 4. Y a otro pibe del nudo 13. Lo del pibe del nudo 4 fue antes de que mataran al famoso gendarme, cuando se armó toda la movida política (N del E: se refiere a un hecho que sucedió el 29 de octubre de 2008). Siempre hubo bronca por parte de los pibes que andan en la calle contra los gendarmes. Porque se sintieron zarpados cuando vinieron de un día para el otro y coparon todo, no se podía andar en la calle, no se podía fumar porro tranquilo. Yo entiendo cuando dicen que se agarran a los tiros, que no puede ser. Lo entiendo porque también soy padre y no me cabe que anden a los cohetazos cuando está mi hijo abajo, pero un guacho que está fumando porro no le hace mal a nadie. Y gendarmería si te agarra fumando un porro te lo hacen comer, te cagan a palos, te revientan. En cambio el cobani tal vez te lo saca y se lo fuma. Yo varias veces choqué con los gendarmes…

TP: ¿Qué pasa cuando le salís con argumentos?F.A!: Se te retoban, te quieren cagar a palos y meterte para adentro. Yo discutí banda de veces. Una fue para las fiestas del año pasado. Debajo de mi casa hay una canchita donde mis hijos juegan a la pelota. Ese día estaban los pibes escabiando, 

Tarde tranquila, de sol intenso. Viejos edificios, calles hecha mierda, una plazoleta, una comisaría, varias garitas. Algunos chicos juegan al costado, mientras hay vecinos que olfatean su sospecha. Con solo aguzar la vista se percibe otro mundo, otros movimientos, otros gestos, otras muecas. Fuerte Apache lo es: una realidad aparte, basureada y apuntada desde siempre por el dedo acusador. Otros códigos corren aquí, otra cultura, otros valores, otra manera de ser, otra forma de existir.

El “Ejército de los Andes” (nombre original del barrio) fue creado en los años setenta, con la misma intención de quienes diseñaron los guetos urbanos de Norteamérica: apilar a la gente negra. La comparación no es antojadiza. La parte más peligrosa del Bronx neoyorquino fue bautizada por la prensa yanqui como Fort Apache, en honor a un enclave militar que existió hacia finales del siglo XIX. Allí las tropas coloniales arrinconaron la última expresión de resistencia de los indios de Arizona, precisamente los miembros de la tribu Apache. Pero hoy como hace doscientos años, hay quienes siguen rechazando la cultura “civilizadora” blanca.

En el Fuerte Apache local hay dos fenó-menos particulares. Desde el año 2002 el control pasó abruptamente de manos de los chorros a la Gendarmería. Paralelamente, un género musical que también tiene su origen en los suburbios negros de Estados Unidos, se desparramó por el barrio como un verdadero movimiento expresivo.

Casos

…se armó una pelea de familia, como si te dijera que te peleás vos con tu hermano, y vinieron los gendarmes a meterse en la casa. Salió el padre del pibe a decirles que no se pueden meter así, hasta que uno de los gendarmes lo agarró de los pelos al padre y se lo llevaron entre todos. Así se meten en las casas, a cara de perro. Y cuando la gente empezó a gritar, los giles remontaron las itakas. Mi hijo y mis hermanitos más chicos estaban jugando abajo y se metieron para chusmear. Cuando se abalanzaron, el gil les remontó la itaka en la cara a los pendejitos. Cuando yo vi eso salí enfurecido, se me saltó la térmica y nos vemos… se me borró la cinta y nos vemos. Les dije de todo, me tiraron tiros, me tiraron escopetazos.

Después me enteré que eran de salva o de goma. Pero a mí se me borró la cinta y cuando vi que uno remontó dije: “bueno, tirame acá, qué te pensá que le tengo miedo a un tiro, gato”. Y los giles me tiraron, hasta que se fueron para atrás y se pusieron así en bloquecito. El jefe salió del fondo y me dijo: —“Callate la boca y tomátela de acá”. —“Y por qué me vas a callar vos, si no sos de acá. Y como me voy a ir yo, si soy de acá”, le mandé. —“Bueno, bigote”, me dice. —“¿Y encima tumbeás? ¿Así que tenés berretines? ¡Qué ganas de ser delincuentes tené, salame!”.

TP: ¿Qué cosas hacían antes y ahora no se puede?F.A!: Fumar porro no se puede, juntarte en bandita en la calle tampoco. O sea, vos estás como nosotros ahora, conversando, pero a la noche… vienen y te piden documentos, te controlan. Ellos tienen el permiso de parar a quien se le antoje. Los gendarmes que andan con boinita te van a parar respetuosamente, te piden el documento. Los que andan con cascos te cagan a palos. Los “cascudos” les decimos: esos están como para la guerra. Y no les cabe nada, te pararon, le boqueaste, pun, tortazo o culatazo en la gorra.

TP: ¿Preferís Fuerte Apache con Gendarmería o sin Gendarmería?F.A!: La verdad es que si tengo que pensar en mi mismo, no quiero la Gendarmería. Pero si tengo que pensar en mi familia, en mis hijos…

Vos le preguntás a cualquier persona de Fuerte Apache, trabajador o no trabajador, gente decente o chorro: todos odian a la policía.|

TP: ¿Qué es lo que logra hacer acá la Gendarmería, para que la mayoría quiera que se queden?F.A!: Hace diez años este barrio era a todo ritmo. Los pibes caminaban por al lado nuestro con pistolas y con metras. Todo el día, al estilo favela. Era la que le cabía a los guachos que andaban en la calle y salían a robar. Si te ponés a pensar por el lado social, eran guachos que estaban re-golpeados. La década del noventa aquí fue el boom de tiroteo y de las muertes. El gatillo fácil hizo destrozos. Por eso los guachos andaban así. Vos le preguntás a cualquier persona de Fuerte Apache, trabajador o no trabajador, gente decente o chorro: todos odian a la policía. Es que era una cosa que te paraban y si no les cabía te robaban a vos. Lo que tenías en el bolsillo, te daban un tiro, y nos vemos.

TP: ¿Y dónde ponés el corte? ¿Por qué cambiaron las cosas?F.A!: Cambió la mentalidad de la gente. Yo no me embandero, pero desde que nosotros tomamos más notoriedad los pibes comenzaron a escucharnos, empezamos a hablar con ellos, para que entendieran que el mambo no era chorear, no era agarrarse a tiros, que el mambo era por otro lado. Si no estudiás, ponele, laburá. Pero tratá de desarrollar tu cabeza. Ahora hay muchísimos pibes aquí que hacen rap. Con nosotros existe una reciprocidad, un poco somos la referencia (…)
TP: ¿Hay un clic en F.A!, que los lleva a dejar de cantarle a la violencia para cantarle a otras cosas, para rebelarse en el sentido artístico?F.A!: Sí, exacto. El disco que sacamos se llama Estilo monobloquero, lo grabamos en el 2008 y es una recopilación de las canciones que veníamos cantando de pibes, porque sentíamos la necesidad que esas canciones salieran. Fue una manera de decir “esto somos”. Equivocados o no en lo que decimos, nosotros no renegamos de los que somos. Podemos mejorar pero somos esto, salimos de acá. Sin embargo, cuando ese disco salió había una manera nueva de escribir entre nosotros, que ya no hablaba sólo de la violencia sino que buscaba el por qué, quería explicar los motivos y trataba de disparar más profundamente. Porque nosotros siempre decimos que esto es una rueda, vos te podés salir un ratito pero la rueda sigue girando. Nosotros hicimos eso, salimos un ratito. Pero los guachos en la calle siguen saliendo a chorear, se siguen drogando, se siguen cagando a tiros con la yuta, la yuta mata a pibes, sigue pasando todo lo mismo igual.

TP: ¿Y cuáles son los por qué?F.A!: Lo primero es la falta de educación. ¿Sabés cómo me di cuenta? Porque gracias a la difusión que tuvo el disco y cómo impactó en los medios, fui invitado a una de esas fiestas que hacen con empresarios, estuve hablando con gente que supuestamente es intelectual y me di cuenta que no había tanta diferencia. Si yo hice hasta segundo año de secundario nomás, y pude armar una banda de música, escribir canciones, ¿qué podría haber hecho si estudiaba.

F.A!: Yo fui a la escuela acá y era un calvario. Te cagabas de frío, te cagabas de hambre, tenías que agarrarte a piñas con los pibes porque era corte un penal, los profesores no te daban ni cabida y venían cuando querían. Algunos profesores te verdugueaban. Pero yo pienso que si a un pibe lo invitás a un lugar donde le guste estar, ¡el pibe se va a quedar! Y acá lo que pasó es que se llenó de pibes que estuvieron a la deriva.

Y hay como una resignación de que la vida es eso. Hoy una parte sigue en esa película. Pero hay otros que están empezando a darse cuenta de las cosas como son. Yo sé que cada barrio tiene sus costumbres, pero acá hay códigos. No es algo para andar presumiendo: “eh, yo sé el código”. Son códigos que la gente usa para convivir mejor. Antes había mucho choque. Era “o me respetás o te mato”. Y se cagaban a tiros a cualquier hora porque todos se la aguantaban y eran todos poronga. Hoy en día yo sé que vos te la aguantás y vos sabés que yo me la aguanto. Se busca la manera de evitar el problema porque se sabe que la diferencia no va a quedar en una discusión: acá el problema termina con un velorio.TP: ¿Y qué fue lo que pasó para que el código cambiara?F.A!: La cantidad de muertes que hubo acá es impresionante.

TP: Si comparás tu generación con los pibitos que tienen hoy entre 15 y 20 años. ¿Eran más heavy ustedes o los de ahora?F.A!: Nosotros. El dicho que usábamos en esa época era “a mí no me importa nada”. No me cabe ninguna. Y no me importa nada era no me importa nada: no me importa mi vida, ni me importa la tuya. Hoy eso cambió. Lo que yo veo es que la mayoría de los pibitos de veinte años laburan o buscan trabajo. Cosa que antes era impensable.TP: ¿Y hay trabajo?F.A!: Un poco más de laburo hay. A veces pasan un par de meses sin laburar, pero los pibes buscan y mal que mal consiguen. Son trabajos temporales, todo en negro. Pero antes ni eso. A mi me pasó de ir a buscar miles de veces hasta que me retobé y no fui nunca más. Hoy en día, gracias a Dios, con la banda me va bien. Tampoco soy millonario pero puedo vivir de esto.

http://www.revistacrisis.com.ar/larevista/n-03/fuerte-apache.pdf

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