lo que viene, lo que viene. Cristina, Macri, Pino, Alfonsín…

Posted on 27 enero 2011

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Análisis Reservado 31

1)     El gobierno y la seguridad

  • En relación a nuestro análisis anterior, no ha habido un cambio sustancial del escenario político nacional, si bien, debemos decir que el paso del tiempo afecta más a la oposición. En buena parte de ella, la sensación de derrota en las próximas elecciones se afirma, aunque no lo reconozcan en público.
  • No obstante, diciembre no fue un buen año para el gobierno, que vio perder unos puntos de adhesión por los sucesos de la toma de terrenos en la Ciudad de Bs.As. Los errores de apreciación y  de metodología en el desalojo del Parque Indoamericano, por parte de las fuerzas de seguridad que responden al gobierno nacional, significaron unas primeras 48 hs. de pérdida de popularidad.
  • Pero además, en el mismo mes se agregó la toma de una cancha de fútbol de Villa Lugano y los desmanes ocurridos en la Plaza Constitución, en que se unió la tozudez del PO en cortar las vías en el Roca, durante las horas pico de tránsito de miles de personas y la lentitud oficial para reaccionar.
  • Llamó la atención que el gobierno careciera de información previa sobre los hechos, que pudiera evitar la sorpresa y la acción de operadores del conflicto, sin desconocer la legitimidad de la problemática social. Es fácil advertir, inclusive para un neófito sobre seguridad como el que escribe, que se nota claramente la falta de previsión de los hechos. Todo indica que las fuerzas de inteligencia no trabajan con eficacia en el anticipo de los hechos y en la información estratégica sobre seguridad.

  • El gobierno, fiel a su raíz kirchnerista, actúo de contragolpe constituyendo el Ministerio de Seguridad y poniendo al frente a Nilda Garré. Con una importante gestión en el Ministerio de Defensa, Garré tiene sobrados títulos para encabezar políticas de seguridad. No obstante, debemos señalar que para la Ministra constituye un verdadero desafío el cargo, teniendo en cuenta que parte de la sociedad “solucionaría” el tema con metodologías autoritarias y represivas atentatorias de los derechos humanos. Es decir que no solucionaría el tema.
  • Pero, hay una cosa que debe quedar claro;  es que no puede desaparecer el Estado frente a la inseguridad real. No se debe pensar que los multimedios van a cambiar y dejar que se multipliquen en sus pantallas y radios los hechos. Hay que establecer políticas de seguridad que resuelvan, perdón es mejor decir aminoren la acción delictiva.
  • Es todo un tema para el pensamiento progresista (no encuentro un término mejor para describirlo), la cuestión de la seguridad en el marco de ideologías que respetan los derechos humanos, que afirman las causas sociales del delito, y que son garantistas en la aplicación del derecho. Esta es una postura evolucionada frente a los que creen, falsamente, que la tolerancia cero resuelve algo.
  • El gobierno debe instalar en la subjetividad colectiva la convicción de que se ocupa seriamente de la cuestión de seguridad, y evitar esta percepción de anarquía, de falta de control y de impunidad. Hasta ahora no lo ha logrado.
  • Ante hechos delictivos en los que intervienen menores,  resurge el intento de bajar la edad de imputabilidad. Este reclamo no solo aparece en dirigentes opositores, sino también en el gobernador Scioli. Es cierto, que la mayoría de la población está de acuerdo con la disminución de la edad punible, pero eso no significa renunciar a modelos de pensamiento basados en los fundamentos sociales del delito. La baja de la edad es un tema que merece, por lo menos, un debate profundo y serio sin presión coyuntural, de parte de los legisladores. Acá no solamente intervienen con, muchas veces ninguna eficacia, instituciones del Estado, sino que tiene que ver con núcleos culturales que apuntan al desprecio por la vida, en el cual la flia. tiene un lugar preponderante.
  • Las modificaciones educativas y la evolución de la legislación no son suficientes para incluir a sectores (entre otros juveniles) que constituyen espacios de violencia individual y social.

2)   La oposición y la sensación de derrota

  • Luego del fallecimiento de Néstor Kirchner el 27 de octubre, la oposición se debilitó más aún. La desaparición del blanco al que enfocaba todo el espectro opositor se vio disuelto con el hecho fatal.
  • La oposición al gobierno manifiesta en privado y no en público, su derrota electoral; o en todo caso que será muy difícil ganarle al gobierno. Las expectativas sobre la segunda vuelta han desaparecido. Pero si tienen una esperanza basada en sucesos extraordinarios que puedan debilitar al oficialismo. Es dable pensar que sobre esa esperanza se van a montar operativos destinados a desestabilizar o que la gobernabilidad muestre flaquezas.
  • Hoy, la ciudadanía no encuentra en la oposición ni un líder con quien referenciarse ni una fuerza política a la cual incluirse. Los que no quieren al gobierno (que son menos que antes, pero siguen siendo muchos), en realidad manifiestan (solo en las encuestas) oposición al oficialismo, pero no positividad hacia alguna alternativa electoral o política en general. Por este motivo es que Cristina en cualquier encuesta lleva más de 20 puntos al segundo.
  • Esto señala una enorme dificultad política, que inclusive es poco vista por muchos kirchneristas que siguen batiendo el parche sobre los peligros de la “derecha”. Este término lo pongo entre comillas porque está en estado de problema, como dirían los epistemólogos. Hay peligro de mencionar “la derecha”  a una construcción retórica con poca base concreta en relación al poder real. Muchas veces se habla de derecha y se mete en una misma bolsa a Clarín, Alfonsín, a Sanz, a Macri, a Duhalde etc.; siendo todos políticos profesionales, y se deja afuera a la derecha económica. Mucho peor que esto, es dejar afuera a los que trabajan en las filas del kirchnerismo dando por finalizada la historia o preparándose para el post kirchnerismo. Sería bueno estudiar profundamente de que hablamos cuando hablamos, sino terminamos en una simplificación binaria.

  • La llegada de Sanz a la interna radical le puso condimento a una disputa que languidecía entre un Alfonsín que no termina de entusiasmar y a un Cobos, cada vez más lejos del éxito electoral. Hubo algunos medios como Revista 23 que hicieron una edición dedicada a Sanz como el candidato del establishment. Lo que nos parece exagerado considerando que los poderes fácticos no apuestan a un candidato antes de verlo caminar. Sanz está muy lejos, pero muy lejos de ser el próximo presidente.
  • La decisión sobre realizar una interna cerrada en el radicalismo intenta subordinar las primarias resueltas por una ley que aún no ha sido reglamentada. Y sobre la cual no es clara la definición del oficialismo respecto a que si finalmente se van a realizar o no.
  • El acercamiento de Macri y el duhaldismo es algo previsible desde este blog. Esto supondría la confirmación de la candidatura del Jefe de Gobierno porteño a la presidencial y el paso al costado de Duhalde. De este modo el Properonismo intentaría alcanzar la segunda vuelta especulando con el voto antikirchnerista.
  • Pino Solanas está indudablemente debilitado, y su presencia testimonial aparece cada vez con menos luminosidad. Hoy registra una intención de voto menor al que tenía hace seis meses a nivel nacional y también ha perdido votos en la Ciudad. La recuperación del kirchnerismo lo ha afectado.

3)    Cristina: el desafío.

  • La única garantía del proyecto kirchnerista, la única llave que tiene esta etapa histórica es Cristina F. de Kirchner, y nadie más. Esto es bueno y malo al mismo tiempo. Bueno porque economiza los consensos al concentrarlos y evitar la aparición de alas o de tendencias que choquen entre sí de modo anárquico. Malo porque al concentrarlo compromete más al kirchernismo en el corto plazo, en la coyuntura.
  • Cristina es el elemento ordenador, y si se lo mira con neutralidad, con objetividad, se podrá observar que la Pta. no solamente ordena al oficialismo, también ordena a la oposición.  Ya que pensar en que Cristina no fuera candidata, hipótesis sin basamento que manejan algunos dirigentes opositores, sería un elemento desordenador de la principal fuerza política nacional: el kirchnerismo/peronismo; y por ende también de la oposición.
  • Es verdad que pensando en el futuro, el kirchnerismo no tiene herederos y que en los próximos cuatro años (en el caso probable de que gane), tendrá que organizar su futuro. Sabiendo, desde ya, que hay unos precandidatos seguros como Scioli u otros que asomarán.
  • Cuando decimos que Cristina es la oportunidad debemos aclarar de que estamos hablando. Es indudable que en un proceso reformista, no revolucionario que estamos viviendo, es lógica la coexistencia con aspectos estructurales del sistema económico y político, que son refractarios al cambio. Por ejemplo; nos parece que falta avanzar más en la desconcentración de la economía, que falta asegurar la provisión de bienes y servicios, sobre todo para los sectores populares, más protegidos de la especulación y la rapiña empresaria.
  • Es necesario definir un perfil productivo o cambiar la matriz productiva, poniendo el eje en las pymes y la economía solidaria. La inexistencia de una gran burguesía nacional, nos obliga a otorgarle un rol decisivo, desde un enfoque de capitalismo social, a las pequeñas y medianas empresas que son la única burguesía nacional existente.
  • También hay que mejorar la batalla cultural en que se gana en la militancia pero se pierde en la tinellización de la vida cultural nacional. Hay que avanzar en propuestas culturales alternativas a partir de la ley de medios de comunicación audiovisual.

http://www.ricardorouvier.com.ar/blog/2011/01/25/analisis-reservado-31/

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