“Es triste pero en la Capital pesa ser rubio, de ojos claros y millonario”

Posted on 11 enero 2011

0



Antes de leer la nota un par de aclaraciones. Es EL publicista K. Es más, inventó lo de K. No concede una, todas son positivas para el Gobierno, para él y las que no, cortes de luz ó Valijagate, lo usa a favor hasta parece que Nestor fuera San Martín y Cristina una elegida o tocada por la varita. Es un gran comunicador, y es peronista desde siempre.

Aclarado esto, hay cosas muy interesantes. Los dichos sobre Macri y su electorado, son válidos. La xenofobia y su influencia en la gente y su opinión también. El análisis que hace de la pirámide socio-económica es muy ilustrativo y los mecanismos que hacen falta, según él, para que la gente milite es interesante.

ENTREVISTA AL PUBLICISTA FERNANDO BRAGA MENÉNDEZ

Por Nicolás Eisler

El responsable de la comunicación de gestión del gobierno nacional dice que los que le atribuyen a los consultores la capacidad de hacer candidatos, mienten. Critica con dureza a Macri y caracteriza sarcásticamente a la clase media.

El medio de la publicidad es muy gorila, horriblemente gorila. Toda mi vida perdí clientes por tener una

identificación clara con el peronismo. Una vez me contaron que Alpargatas me había sacado la cuenta porque decían que era peronista-trotskista.” El que habla es Fernando Braga Menéndez, célebre publicista y responsable de gran parte de la comunicación de gestión del gobierno nacional. Braga Menéndez confiesa que le llegaron ofertas “de parte de Antonio Bussi o de Aldo Rico para manejar sus campañas”, pero las rechazó por sus diferencias ideológicas con esos políticos. Algunos de sus amigos lo llaman el“gladiador solitario”, por su defensa del modelo que impulsó Néstor Kirchner y ahora lleva adelante Cristina Fernández. Al ex presidente lo conoció en 2002, y luego de hablar varias horas con Kirchner, emprendió viaje hacia Santa Cruz, para corroborar que las historias que le había contado eran ciertas.

La sala de reuniones de su oficina, repleta de letras K con todas las tipografías

posibles, bien podría ser un museo de la militancia. Fue Braga Menéndez quien tuvo la idea de utilizar la onceava letra del abecedario como identificación del kirchnerismo. “La K es una letra rara, distintiva”, explica en tono casi docente.

–¿Cómo es trabajar en campañas políticas?
–La publicidad electoral es mejor perderla que encontrarla. Son 35 días donde se juega un partido muy importante. Opina todo el mundo y los tironeos son constantes. Es mucho más interesante hacer comunicación de gestión de un gobierno que ya está en funciones. Eso es lo que hago ahora. De todas formas hay cosas que son increíbles, como “meter” un candidato a presidente.
–¿Los publicitarios pueden construir candidatos?
–Las academias les mienten a los chicos cuando les dicen que los expertos de las agencias y los consultores hacen a los candidatos. Es falso: los tipos que ganan una elección y conducen un país son personas con una pasta especial. Yo no me imagino a Winston Churchill, a Charles de Gaulle o a Fidel Castro con una agencia de publicidad que les diga lo que tienen que hacer. Duda Mendonça, Dick Morris o Jaime Durán Barba (los asesores de campaña de Eduardo Duhalde, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri) son unos mentirosos. No creo que construyan candidatos.
–¿Durán Barba tampoco?
–Él tiene un cliente inexistente. Un ser humano que se traga un bigote y casi se muere, un pelotudo. Es a partir de eso que existe Durán Barba. ¿Viste la filmación del tipo que le sopla a Macri lo que tiene que decir? Nunca en mi vida me reí tanto…

–¿Macri tiene alguna cualidad especial que lo hace salir bien parado aun en las situaciones más adversas?
–En la Capital Federal, ser rubio de ojos claros, millonario y del jet-set, pesa. Pesa inclusive en los barrios del sur porteño. Es tristísimo pero es así. En el interior parece haber un resto más de sensatez y debe ser por eso que Macri no prende.

“Este año es imprescindible ganar para que continúe el proyecto que comenzó en 2003”, afirma Braga Menéndez y agrega que “siempre se habló de la importancia de formar cuadros”. Para lograr ese objetivo, desde hace ocho meses el publicista da charlas en el Conurbano dos veces por mes.
“Hay tres herramientas para ganar las próximas elecciones: Cristina, haciendo y hablando. En segundo lugar la publicidad. Y por último, pero no menos importante, la militancia. Yo le digo a la gente que tiene que salir a militar, no importa dónde: en la carnicería, en el supermercado, con la familia, con los vecinos o compañeros de trabajo. Hace falta boca a boca, escribir cartas a las radios, mensajes en las radios. Si no, es muy complicado contrarrestar los mensajes que vienen desde los medios”, explica.
Como publicista del gobierno vivió muchos momentos de intimidad con Cristina Fernández y Néstor Kirchner. Recuerda una oportunidad en que junto al santacruceño miraban por televisión un discurso de Cristina. “Néstor estaba fascinado frente al televisor. Yo le dije ‘Te casaste bien pibe.’ ‘¿Viste lo que es?’, me respondió.”

–¿Cómo es trabajar con la presidenta?
–Cristina entiende mucho más de publicidad que Néstor y es muy divertida, se ríe de sí misma. Una vez teníamos que hacer un video para el Bicentenario. Aparecían varias imágenes y, entre ellas, una del gol que Maradona le hizo a los ingleses con la mano. En el texto hablamos de “trampita”. Necesitábamos filmar rápidamente, pero antes, precisábamos la aprobación de la presidenta. Ella estaba en Bolivia, en medio de un acto, aunque por suerte logré hablar con alguien del gobierno. Me dijo que Cristina estaba por dar un discurso, igual insistí en que le preguntara. Esperé dos minutos y el funcionario me trajo la respuesta. “Dice que cambien trampita por picardía.” Yo no lo podía creer. Obviamente tenía razón.


–¿Cómo cambió su función desde la muerte de Kirchner?
–No cambió mucho. Lo que más pena me da es no poder festejar con él estos años de logros. Hace poco fui a la presentación de un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y planteaban que si la Argentina hubiera crecido en los últimos 40 años de la misma forma que desde 2003, estaría entre los primeros países del mundo. Por eso me cuesta entender a esa gente que se dice argentina, pero que critica los logros de las gestiones de Néstor y Cristina. A veces de forma muy agresiva.
–¿El gobierno no se comportó también de manera agresiva?
–Si vos venís a transformar una realidad, vas a tener que patear algunos nidos. Además, apenas asumió Kirchner el diario La Nación le dedicó un editorial donde decía que el gobierno iba a durar seis meses. Con Cristina fue igual: sacaron en tapa el escándalo de las valijas de Guido Antonini Wilson, que fue una operación de la CIA de acá a la Luna. En la misma época, en Bolivia, también apareció una valija con 800 mil dólares. Si el imperio quiere desestabilizar, cualquier herramienta es válida. Cuando Mariano Recalde denunció que le habían ofrecido 20 millones de coimas para cajonear la ley de los tickets canasta, de eso no salió nada.
–Después de eso hubo fotos de Antonini Wilson en Casa Rosada.
–¿Y eso qué tiene que ver? Tal vez lo invitó un funcionario de tercera línea que quiso quedar bien porque cuando va a Venezuela, Antonini le consigue tres gatos. Para que te hagas una idea, en la última Cumbre de las Américas hice pasar a mi esposa e hija y ninguna tenía entrada. Eso no quiere decir que no se afane, pero, por ejemplo, en Japón cayeron por corrupción tres primeros ministros.

–¿La xenofobia puede convertirse en uno de los ejes de la próxima campaña política?

–Desgraciadamente creo que la xenofobia le va a llevar votos a Macri. Es una vergüenza, porque uno además de la acción política tiene una responsabilidad ética con la población. Después de decir lo que dijo, Macri habilitó a todos los energúmenos a largar todo lo más nauseabundo que tienen y, por ejemplo, se incrementaron mucho en Internet las menciones xenófobas, en general relacionadas con el color de la piel: los uruguayos no sufren la discriminación tanto como los bolivianos o peruanos.

–Hubo algunos problemas con la electricidad y los combustibles, ¿puede jugarle en contra al gobierno el boom económico?
–Tiene sus pro y sus contras. Yo prefiero toda la vida tener un boom económico con carencias antes que vivir en la recesión. Siempre que hay un boom económico grande se complica todo. Hay más basura, más containers en las calles. Pero vengo escuchando que nos vamos a morir de calor en verano y de frío en invierno desde que empezó el gobierno. A veces hay cada caradura… yo estuve en Bélgica y en los Estados Unidos con cortes de luz.
–¿Tiene vuelta atrás la relación entre el campo o la clase media con el kirchnerismo?
–Yo creo que sí. El campo nunca estuvo tan bien como ahora. Hace poco una señora de Santa Fe me contaba que cuando era estudiante, su familia la enviaba a Rosario y dormía en una pensión con sus tres hermanos. Después me confesó que hoy, cuando los chicos van a estudiar a Rosario, le compran un piso a cada uno. La clase media alta se la pasa mirando a Noruega y Japón. Es cierto, nosotros tenemos alimentos, energía. Pero también tenemos a Nelson Castro, Joaquín Morales Solá y Magdalena Ruiz Guiñazú, que le envenenan el alma a la gente y le distorsionan todo. Y la gente vive engatuzada.
–¿Y hay una estrategia para coptarla?
–Hay que hacer un trabajo, que nosotros estamos haciendo y se está notando, de esclarecimiento de la clase media. En el estudio que hicimos nosotros dividimos la pirámide en tres partes. El 10% de arriba es el ABC1. El A es mucha guita y mucho poder, el B es mucha guita y el C1 es un cirujano con piso en Libertador, tres autos, gana 50 lucas verdes por mes, casa en Punta del Este, dos hijos estudiando en Europa, y en el banco tiene entre medio y dos palos dólar. Después de eso hay otro 30% y el 60% de más abajo. Lo que nosotros estudiamos es ese 30%.
–¿Y qué dice esa franja?
–Lo que dice ese 30% es “los de arriba no trabajan porque están salvados, están hechos, viven de rentas, mandan la guita al exterior, si los agarran tienen asesores impositivos que en dos minutos les arreglan todo. Y los de abajo no trabajan porque son todos vagos, delincuentes, borrachos, paco, okupas, se cuelgan con la luz, con el cable, se la pasan cogiendo para tener más hijos y recibir más planes”. Dicen unas barbaridades…pero si uno les contesta que no son delincuentes lo aceptan a regañadientes. Nosotros, mediante psicólogos usamos técnicas para desafiarlos y les preguntamos qué piensan si ven un chico de madrugada en pleno invierno pidiendo dinero por la calle. Ahí contestaban que era una barbaridad. Pero hurgando un poco más, los tipos no atan causa efecto y aparece otro razonamiento: “para rescatar a toda esa gente, de algún lado tiene que salir la plata. Sospecho que puede ser de mí, mejor que sigan como están”.

Posted in: General