NUNCA MAS – Las tapas de los diarios…

Posted on 23 diciembre 2010

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El rostro de la Argentina despótica  –  Por Hernán Brienza Periodista, politólogo

Jorge Rafael Videla es quizás el hombre que sintetiza el horror en la Argentina moderna. Tirano entre 1976 y 1981, es el responsable político y militar de los 30 mil desaparecidos, de los centros clandestinos de detención, y miles y miles de sesiones de torturas, de miles de violaciones, de saqueos, de asesinatos. 

Fue el responsable de que los argentinos no fuéramos libres, sino esclavos y presos en nuestro propio país. Y fue, claro, la cabeza de la implantación del modelo económico liberal de José Martínez de Hoz que achicó el Estado, sextuplicó la deuda externa y produjo una feroz concentración de la riqueza y un empobrecimiento generalizado de los sectores populares.
Porque Videla no fue sólo el horror, fue la cara visible de una Argentina despótica que recién ahora está siendo sepultada por la justicia. Fue el rostro de un plan político, militar, económico y social dirigido a domesticar y disciplinar a los ciudadanos.


Por eso, que ayer haya sido condenado es el paso más importante que se haya dado en la materia después del juicio a las juntas. Y consiste en un mensaje inequívoco para la sociedad: El que quiebra el orden constiucional, el que mata, el que tortura, el que viola, tarde o temprano, indultos mediante, pese a quien le pese, termina pagando sus culpas. Esa es una lección que deberían aprender todos los golpistas: los de ayer, los de hoy y los de mañana.

Que muchos diarios no hayan tenido como ppal título la condena a los genocidas evidencia sus verdaderas agendas políticas.

Portada de Clarín (Argentina)Portada de La Nación (Argentina)

Portada de Página/12 (Argentina)

“Sólo se arrepiente de no haber matado a más”

Publicado el 23 de Diciembre de 2010

Por María Seoane
Periodista y escritora. 

No sorprende que Videla haya dijo lo que dijo. De lo único que se arrepiente es de no haber matado más argentinos. Videla fue el inquisidor militar del bloque agrario que encabezó Martínez de Hoz, quien quería reformatear la Argentina en función de la destrucción del Estado y de modificar la matriz distributiva del Estado de bienestar.
Si en 1976, antes del golpe, los trabajadores percibían casi el 50% del ingreso nacional a través del salario, un año después sólo percibían el 22%. El golpe consistió en esencia, en una brutal transferencia de ingresos de los que menos tenían a los que más tenían. Ese modelo que implantaron a sangre y fuego, basado en el pacto sangriento Videla-Martínez de Hoz, requería la matanza de quienes pelearon contra ese modelo.
En ese momento también se planteaba, como siempre a lo largo del siglo XX en la Argentina y como se plantea ahora, qué modelo capitalista tener: uno inclusivo y democrático o uno exclusivo y autoritario. Esa contradicción coexiste bajo distintas formas hoy cuando se discute qué modelo de país queremos. La sociedad ya no tolera la matanza de ciudadanos como la toleró por miedo o interés.
Videla es la esencia de lo que Hannah Arendt llamó “la banalidad del mal”. Un burócrata de las clases dominantes que mata para defender los intereses de  4000 familias.
La matanza fue por plata, para quedarse con una importante porción de la riqueza nacional y Videla fue su mejor espadachín, un ser anómalo que sólo existe si mueren otros y en especial si para que mueran otros él los manda matar.
Por eso Videla no se arrepiente de nada más que de no haber exterminado hasta el último argentino opositor.

Portada de Tiempo Argentino (Argentina)

Portada de Mañana de Córdoba (Argentina)

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