Ley de medios: Cuando todos dicen haber ganado…

Posted on 6 octubre 2010

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Así tituló La Nación: Por unanimidad, la Corte Suprema confirmó la suspensión del artículo principal de la ley de medios

14:12 | Seguirá sin comenzar a correr el año de plazo para que los medios se desprendan de licencias, cuestionado por el Grupo Clarín; los jueces recomendaron que la medida cautelar contra ese lapso no se extienda indefinidamente; el fallo se emitió en plena tensión entre el Gobierno y el tribunal.

Así tituló Clarín:La Corte Suprema mantiene suspendido un artículo clave de la Ley de Medios

Por unanimidad, los jueces del máximo tribunal ratificó una medida cautelar que impide aplicar el artículo 161, que impone un año para la desinversión.

En un fallo unánime, los jueces de la Corte Suprema confirmaron hoy la medida cautelar que mantiene suspendido uno de los artículos más polémicos de la Ley de Medios que el kirchnerismo aprobó en el Congreso cuando todavía gozaba de la mayoría en las dos Cámaras. El argumento principal para rechazar la apelación del Gobierno fue que “no hay sentencia definitiva”.

Así tituló Pagina12:La Corte ratificó la constitucionalidad y la vigencia de la Ley de Medios

En un fallo unánime, la Corte Suprema ratificó la “plena” vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y le pidió al juez federal Edmundo Carbone que defina con “celeridad” sobre la cuestión planteada por el Grupo Clarín acerca del plazo de aplicación del artículo 161, de desmonopolización, que determinó el recurso extraordinario presentado por el Poder Ejecutivo.

El caso había llegado al máximo tribunal con un recurso extraordinario del Gobierno, que cuestionaba la medida cautelar que la Cámara Civil le concedió al Grupo Clarín por la cual lo eximió de la obligación de desprenderse de licencias mientras dura el juicio. Los supremos basaron su decisión de mantener la cautelar en la “clásica regla de la falta de competencia de esta Corte para entender en recursos extraordinarios por falta de sentencia definitiva”.

y así Telam: La Corte Suprema limitó la extensión de las medidas cautelares y ratificó la vigencia de la Ley de Medios

La Corte Suprema de Justicia emitió un fallo en la cual limitó la vigencia de las medidas cautelares al solicitarle a un magistrado que establezca el tiempo que demorará en pronunciarse sobre el artículo 161 de la ley de comunicación audiovisual y ratificó la plena vigencia de la ley de medios.

Cal y Arena

El Grupo Clarín logró hoy que la Corte Suprema mantenga en suspenso el artículo 161 de la ley de Medios, que lo obligaba a desgajarse de parte de sus empresas por sobrepasar los límites impuestos por la nueva legislación. Así la empresa ganó tiempo y ahora apunta a llegar al traspaso de poder en 2011 sin desprenderse de sus compañías. Sin embargo, el texto del máximo tribunal ratificó la vigencia de la ley y envió un mensaje a los jueces sobre la duración de las medidas cautelares.

Una lectura detenida de la resolución de la Corte Suprema muestra las siguientes claves:

1)      Confirma la medida cautelar que había sido dictada por el juez federal Edmundo Carbone y confirmada por la Sala II de la Cámara Civil y Comercial Federal. Si la medida cautelar se hubiera caído, el Grupo Clarín hubiera debido cumplir con el plazo de un año fijado por el artículo 161 para vender las empresas que exceden los límites de la ley de medios.

2)      Sólo se refiere a los plazos. La Corte Suprema no objeta la obligación de vender que se les impuso a las empresas que superan los límites fijados por la ley. Lo aclara de la siguiente manera: “Queda claro, entonces, que la validez de la desinversión forzada no es materia de sometida a la decisión de esta Corte Suprema, sino el plazo de un año para cumplirla que ocasionaría un peligro en la demora valorado en relación con la duración del proceso”.

3)      La Corte Suprema ratificó la vigencia de la ley de Medios. Lo subraya de la siguiente manera: “La presente medida cautelar, cuyos alcances se encuentran limitados al actor, no afecta de ningún modo la aplicación general de la ley”.

4)      Les pide a los jueces que pongan un plazo de duración para sus medidas cautelares y que, de esa forma, eviten que se extiendan en el tiempo a favor de unos y en desmedro de otros. Lo dice así: “se considera conveniente la fijación de un límite razonable para la vigencia de la medida cautelar”.

5)      Incluso advierte que el Estado, como eventual damnificado, puede exigirle al juez que fije un plazo. Lo aclara cuando observa que “la parte recurrente podría promover la solicitud de fijación de plazo”.

http://lanotadetapa.com/2010/10/05/cal-y-arena/

¿El vaso está medio lleno o medio vacío?

Por Martín Granovsky

Por sí misma, ninguna ley cambia la realidad. Un fallo tampoco. Pero una ley puede instrumentar la consagración de nuevos derechos. Y un fallo puede disminuir el nivel de arbitrariedad de la propia Justicia. Exactamente eso es lo que ocurrió ayer con el fallo de la Corte Suprema. La Corte consideró abusivo el uso de una medida cautelar en el litigio sobre el plazo de un año previsto por el artículo 161 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El diferendo en manos de la Justicia lo presentó el Grupo Clarín, que debería desprenderse de una parte de sus bienes para dejar de ejercer lo que la legislación define como posición dominante en el mercado.

El texto de la Corte tuvo impacto político. Los que están en contra del artículo 161 lo interpretaron como una victoria. Lo raro es que muchos de quienes están a favor del artículo 161 también lo interpretaron como una victoria de los otros. ¿Serán miembros del PAF?

Hasta el fallo de ayer, ese artículo vivía en el reino de las medidas cautelares eternas. Pero la Corte falló en contra de la eternidad cautelar. Es razonable: si una medida cautelar, que es de forma, se convierte en una decisión de fondo, deja de ser formal y pasa a ser una sentencia de fondo pero encubierta. Si mientras mira un DVD uno aprieta pausa para chequear el idioma del subtitulado, se trata de una decisión fugaz. Si termina de mirar la película, o si la saca del reproductor, adoptará una decisión de fondo. Pero si deja la pausa puesta indefinidamente, también estará tomando una decisión de fondo. Solo que vergonzante. O, para el caso de la Justicia, vergonzosa.

Como todo pronunciamiento judicial, el fallo es una parte de la realidad pero no la agota. La expresión “límite razonable” ahora tendrá que ser llenada con un número. ¿Serán días o meses? Por lo pronto, está la palabra “límite”. O sea que no puede haber una cautelar sin fin porque sería “una sentencia anticipatoria”. La Corte dice que el tribunal correspondiente “deberá” (no dice “podrá”) tener en cuenta esta “regla tradicional”.

Saber qué sucederá en el futuro es tarea de Nostradamus, no de periodistas. Sin embargo, el de ayer es el segundo fallo importante de la Corte Suprema sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El primero estableció que la ley estaba vigente, y por lo tanto el Poder Ejecutivo pudo reglamentarla y poner en marcha sus múltiples mecanismos. Y este segundo fallo podría servir, en principio, como una señal para revelar que la Corte está en contra de la cautelarización de la Justicia porque impediría la ídem.

Loreti estudió experiencias internacionales que corrigieron posiciones dominantes de mercado. Habitualmente suelen ser llamadas con la palabra “monopolio”, pero no siempre llegan a ese punto. A veces el dominio del mercado impide la diversidad y sólo deja un margen ínfimo para otros desarrollos que no surjan de la empresa dominante. Una de esas experiencias fue la de los Estados Unidos con las telefónicas. El Estado ordenó partir en trozos a AT&T. Debió separarse de su prestador doméstico, la Bell, y además ésta se fragmentó en siete empresas. AT&T perdía de ese modo más de la mitad de su valor en el mercado, pero tuvo que hacerlo. Los trámites fueron largos por los enormes intereses en juego. AT&T apeló a toda su capacidad de lobbying. En los Estados Unidos, las comunicaciones están ligadas a la defensa. Pero en 1984 no tuvo más remedio que acatar las disposiciones. Y gobernaba nada menos que Ronald Reagan, el presidente más conservador desde que Herbert Hoover dejó la Casa Blanca, en 1933.

En la Argentina, el agua del vaso está por la mitad. ¿Cómo conviene interpretar el fallo de la Corte? ¿El vaso está medio lleno? ¿Está medio vacío? Cualquiera de las dos fórmulas se ajusta a la realidad, engorrosa como la democracia misma. “Engorrosa” no es una crítica: significa que la complejidad y los conflictos de poder e intereses, resueltos pacíficamente tras muchas idas y vueltas, con pulseadas y encontronazos, reemplazan a la violencia descarnada de las dictaduras. Por suerte.

Sonaría disparatado decir que el vaso está vacío. Tanto como decir que está lleno.

Ah, el PAF es el Partido de los Autoderrotados Felices. Los que viven cada episodio como una derrota y terminan acostumbrándose a ella casi como si la gozaran.

martin.granovsky@gmail.com

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