maurice te organiza la fiesta, donde te gustaría hacerla…

Posted on 22 junio 2010

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Esto no es noticia reciente, sino de hace unas semanas. Pero no por eso pierde vigencia.

Me voy a referir al uso del espacio público por privados con anuencia del GCBA-Maurice.

Nota en Página 12,

Porqué no??

Si existiera un top ten de organizadores de fiestas, habría que incluir a Andrés von Buch.

Hilando más fino, habría que subir al podio a la administración Macri y las autoridades del Teatro General San Martín, (NDE, ese que nos pertenece a todos y que para muchos, es la única forma de ver teatro bueno y barato) que permitieron al empresario organizar allí una francachela privada para conmemorar su cumpleaños número sesenta y cinco, a cambio de una donación de ochenta mil dólares.

Fue el 2 de mayo y muy pocos se enteraron: se tapó el frente del edificio con un friso y se manejó cuidadosamente la difusión. “Haber aceptado la propuesta tiene que ver con la durísima situación financiera que enfrentamos”, dice a Página/12 Ana María Monti, jefa de prensa del Complejo Teatral Buenos Aires.(NDE, el famoso, el fin que justifica los medios, que le dicen no?)

Pero la pregunta más obvia queda haciendo eco en Corrientes al 1500: ¿Basta poner plata para convertir un espacio público en un parque de diversiones para millonarios? NDE, Parece que sí…

“La propuesta vino por el lado de la Fundación Amigos del Teatro San Martín. Buch se contactó con ellos y fue su presidenta, Eva Thesleff de Soldati, (NDE; Lea bien este apellido, porque oh casualidad, ella luego estará entre los invitados, junto a su marido) quien acercó la inquietud al director Kive Staiff”, resume Monti. La sencillez del ofrecimiento disimulaba su costado preocupante. Para festejar el cumple en el edificio, las actividades debían suspenderse –se cancelaron funciones en la Cabanellas y en la Casacuberta– (NDE; suspenderse es que los que quieren ir al teatro el domingo, no pueden ir. se entiende?? ) a cambio de una donación de al menos ochenta mil dólares del bolsillo de los invitados. En caso de que se recaudara más, el monto “sobrante” quedaría para el teatro. Si menos, el propio Buch se encargaría de completar la cifra.

… La idea de dar el visto bueno a una juerga en ese alicaído espacio probablemente responde, más bien, a que el San Martín es hoy el retrato de Dorian Gray del Teatro Colón. La inversión que está destinándose al mayor coliseo nacional para ponerlo a cero en el Bicentenario tiene relación directa con los fondos que están quitándose a otros ámbitos. Y eso tiene consecuencias en la programación, el mantenimiento y –como acaba de confirmarse– la calidad de las fiestas.

En ese contexto se explica mejor la agilidad con que se dio autorización para usar al lugar como boliche. Staiff consultó el tema con las autoridades del Gobierno de la Ciudad, donde le dieron el OK. “El cumpleañero pidió que la gente fuera disfrazada en el estilo de Las mil y una noches”, relata Monti en su rol de postrera Sherezade. Hubo trescientos invitados y todavía se entretejen anécdotas sobre lo que hicieron o dejaron de hacer. Se sabe que estuvieron Ricardo López Murphy, Charly Blaquier, Pablo Roemmers, Cristiano Rattazzi, Martha Gancia, Luis Pagani, Octavio Caraballo, Santiago Soldati –marido de Thesleff– y otras personas que no acostumbran tomar colectivo.

¿Y quién es esa suerte de Willy Wonka llamado Andrés von Buch? Como egresado de las universidades de Yale, Purdue y la Harvard Business School, integrante del directorio de varias importantes empresas argentinas y administrador de propiedades agropecuarias, el hombre es relativamente famoso en el ambiente… Cada cinco años, elige un lugar conocido –que suele ser público– y celebra su natalicio con tanta fastuosidad que Ricardo Fort queda hecho un poroto. En 2005 ocupó el Tattersall de San Isidro, donde hombres y mujeres que saltaban en camas elásticas con trajes fluorescentes hicieron la previa para que él bajara disfrazado de mago Merlín y una elefanta hiciera acrobacias ante el asombro de los comensales.

Apellidos como Arrieta, Alzaga, Pereyra Iraola, Llach y Werthein son moneda corriente en esos encuentros. Esta vuelta no fue la excepción. Quienes pasaron aquella noche por ese rincón de la ciudad se percataron de que todo el frente del San Martín se había tapado, para que no se viera lo que ocurría adentro.  El friso que se colocó frente al teatro “para que no se viera lo que pasaba adentro” fue uno(de los pedidos del “rentista”). Lo que es más difícil de tapar es el agujero presupuestario que está operando como premisa para que cualquiera que cuente con los fondos suficientes pueda ocupar el espacio público como si alquilara un salón. “Si es así, no veo por qué yo, que trabajo acá todos los días, no puedo organizar el cumpleaños de quince de mi hija”, reflexiona con cierta tristeza un empleado que circula por ahí, trapo de piso en mano. Afuera Carmelo Corsaro, el encargado del puesto de garrapiñadas de la puerta, confiesa que le daba un poco de escozor ver el movimiento que hubo por ahí desde el 1º de mayo. … Desde afuera del hall escuchábamos la música. Te dabas cuenta de que era gente adinerada, todos llegaban en coches de alta gama”.

Lo de Von Buch fue digno del sultán Harún al Rashid. Tras un ágape, la asistencia se trasladó a la Coronado para ver un estreno de danza dirigido por el responsable del Ballet Contemporáneo, Mauricio Wainrot. Esa había sido otra de las condiciones de Von Buch: un show exclusivo. Más tarde, el agasajado dio discursos y con la voz de Mercedes Sosa en “Gracias a la vida” como fondo, confesó que estaba feliz de haber conseguido lo que tiene. La torta era enorme y llena de velas, y el salón en el que se largó el baile no se quedaba atrás. Había odaliscas, estatuas vivientes con el vestuario de distintas puestas, adivinos y hasta mozos disfrazados de marroquíes. Hasta donde pudo averiguar este diario, nunca antes se utilizaron esas instalaciones para semejantes fines.

“Si ves las fotos, parece que no fuera acá”, observa Valeria Pérez Pardella, del área de Marketing y Relaciones Institucionales con oficina en el séptimo piso, donde está la asociación Amigos del Teatro San Martín. Lo dice porque por lo general el público que ocupa esas butacas es “de clase media o media baja”. “Es comprensible que se recurra a estos métodos. No hay nada que ocultar: estamos teniendo problemas financieros importantes”, añade Pérez Pardella.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-145592-2010-05-13.html

Versión LA NACION 12 mayo

Desde hace un tiempo, Staiff venía hablando de haber cumplido un ciclo. Aunque él no lo diga, el desgaste por la situación edilicia del San Martín y la falta de presupuesto habrían adelantado su partida. Los dos puntos son críticos y, por eso mismo, vía la Fundación de Amigos del San Martín se hace todo lo posible para recaudar fondos y suplir la falta de inversión estatal. En ese estado de situación, por ejemplo, hace dos domingos el empresario Andrés von Buch festejó su cumpleaños en la sala de Corrientes al 1500. Esa noche, no hubo función para público y sí una fiesta privada inspirada en Las mil y una noches, que incluyó magos, malabaristas, odaliscas y adivinadoras de fortuna. Von Buch, pieza clave en Arte BA, regaló a sus invitados el estreno de una obra del Ballet Contemporáneo. Como contrapartida, el empresario solicitó a sus invitados que en vez de hacerle regalos donaran dinero a la Fundación. De común acuerdo con las autoridades fijó un piso de 80.000 dólares y el compromiso de que, si el monto total de los regalos no llegaba a ese monto, pondría la diferencia.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1263657

Versión Perfil

Un excéntrico empresario “alquiló” el Teatro San Martín para su cumpleaños

Se trata de Andrés Von Buch, quien realizó una  “donación” para hacer una fiesta privada en el tradicional complejo porteño.

Así lo reveló en su edición de este jueves el matutino Página/12, en una notaque no sólo refleja en detalle la fastuosa celebración realizada a cambio de una “donación” de 80 mil dólares, sino que además aporta las versiones que distintos voceros de la actual gestión del Teatro dieron para justificar lo injustificable: que por el mero hecho de recibir un aporte de dinero un lugar público sea pasible de usos que nada tienen que ver con su verdadera finalidad.

De hecho, por la celebración organizada por Von Buch debieron suspenderse las funciones previstas para esa noche en las salas Cabanellas y Casacuberta, lo que increíblemente fue aceptado por la dirección del Teatro en vistas de “la durísima situación financiera que enfrentamos” según dijo a Página/12 Ana María Monti, jefa de prensa del Complejo.

http://www.perfil.com/contenidos/2010/05/13/noticia_0026.html

para cerrar con esto, la última noticia.

Pepsi Music 2010: Green Day confirmado .La banda se presentará el 22 de octubre en el Parque de los Niños de la Costanera Norte.

http://www.rollingstone.com.ar/nota.asp?nota_id=1264652

Alcanzamos a entender de que se habla???

El TGSM, es un espacio público, como así también el Parque de los Niños de la Costanera Norte.

Publico, es antónimo de privado. Se entiende. Público es que es de todos, tuyo, mío, de la abuela, de los pibes de los de Once, Palermo,  Versalles, Lugano o Soldati, pero no de Los López Murphy, Charly Blaquier, Pablo Roemmers, Cristiano Rattazzi, Martha Gancia, Luis Pagani, Octavio Caraballo, Santiago Soldati, etc…

Pero como esto no alcanza, el Parque de los Niños de la Costanera Norte, también fue rentado para un espacio privado.

Esto ya demuestra que no es un hecho aislado, sino una práctica común, una política de estado del GCBA, donde como no hay plata, a decir de ellos, se los renta a privados para que lo usen.

Cualquier parecido con la privatizacion de la rata es pura coincidencia.

Así que ya sabe, si tiene unos mangos y el Tatersall, Palacio Paz o San Miguel le quedan chicos, quieren algo distinto. Se alquila el San Martín que alli se organizan fiestas…

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